30 de Septiembre 2008

Me desesperan las cosas que no entiendo. Supongo que en eso consiste ser perfeccionista.

Y puesto que el perfeccionismo me mata, he ido poco a poco olvidándome de la necesidad de entender las cosas. He ido deshaciendo las palabras hasta dejarlas sin significados, hasta que las ideas han quedado convertidas en un cúmulo vago de ruidos sordos. La tomé con las palabras, que a lo mejor no tenían la culpa, y por eso ya no escribo, ni hablo mucho.

Y sin haber alcanzado el nirvana que quizá buscaba con la destrucción de los conceptos, con la simplificación del cerebro a través de la del lenguaje, me doy cuenta a medio camino de que no hay ningún horizonte, y que desde donde estoy tengo que levantar un sistema distinto, que sustituya al que me he cargado, y que no puede tener más base que mi voluntad. Y ahí ando, cogiendo resuello, porque por el camino me he cargado también mi voluntad y ahora hay que recomponerla.

Pero no venía a soltar todo esto (de hecho, me sorprende bastante y no sé muy bien de dónde ha salido). Venía porque me desespera la rabia que me da no entender las cosas.

Escrito por RedLabel a las 30 de Septiembre 2008 a las 04:24 PM
Comentarios

Yo echaba de menos que escribieras, sabes? Y si lo pienso detenidamente es extraño, por que nunca he cruzado una palabra contigo, ni una mirada, ni nada. Solo soy una persona que no conoces, pero que te tiene cariño, aunque solo sea por revolotear en este rincon donde apareces brevemente.
Te mando un saludo, y un beso.

Escrito por Mireia a las 11 de Octubre 2008 a las 12:13 AM

Creo que nunca he tardado tantísimo tiempo en responder un comentario (excepto los que no he contestado nunca, claro). Como verás si vuelves por aquí, la razón es que hacía mucho que no pisaba por el blog. En cualquier caso, aunque la respuesta llegue tardísimo, muchas gracias :)

Escrito por RedLabel a las 21 de Junio 2009 a las 01:05 PM
Escribir un comentario









¿Recordar informacion personal?